¿Qué es la Esclerosis Múltiple?
Es una enfermedad que afecta al sistema nervioso central, el SNC está formado por el cerebro y la médula espinal. Las fibras nerviosas (o axones) que conforman el sistema nervioso central están protegidas por un tejido adiposo llamado mielina, que ayuda a que éstas conduzcan los impulsos eléctricos. Cuando se destruye o daña la mielina o la fibra nerviosa, la capacidad de los nervios para conducir el impulso eléctrico desde y hacia el cerebro se ve afectada, lo que ocasiona que parezcan los síntomas de la esclerosis múltiple.
En la Esclerosis Múltiple se pierde el recubrimiento de mielina en muchas áreas, donde queda una cicatriz llamada esclerosis. Estas áreas dañadas también son conocidas con el nombre de placas o lesiones. A veces, la fibra nerviosa subyacente (o axona) también puede resultar dañada o destruida.
Cabe mencionar que la Esclerosis Múltiple no es contagiosa, razón por la cual nadie puede contraer esta de otra persona.
SÍNTOMAS de la esclerosis múltiple
La sintomatología que experimentan los enfermos de Esclerosis Múltiple varía dramáticamente según cada persona. Entre los síntomas se encuentra una sensibilidad anormal o reducida, debilidad, alteraciones visuales, torpeza, pérdida repentina del control de la vejiga, etc.
Estos y otros síntomas pueden aparecer combinados con otros, y en grado leve o agudo dependido de el sitio del SNC que ataque. Normalmente, se experimentan durante períodos de tiempo impredecibles. Hay que aclarar que estos síntomas o combinación de ellos pueden no guardar relación alguna con la Esclerosis Múltiple.
También podemos decir que uno de los primeros síntomas es entumecimiento u hormigueo en piernas o brazos, debilidad sin causa aparente, mareos, fatiga, visión doble, visión borrosa o ceguera. Durante los periodos de remisión el paciente puede sentirse mejor pero la zona afectada (pierna o brazo o ambos) pueden sentirse rígidos; también puede quedar algo de debilidad, entumecimiento o trastornos visuales. cuando los síntomas reaparecen, estos pueden ser más graves encontrando espasmos musculares, trastornos en intestinos y vejiga, problemas sexuales, parálisis, habla arrastrada, confusión y mala memoria.
En algunos pacientes con Esclerosis Múltiple, el calor agrava la sintomatología.
DIAGNÓSTICO de la esclerosis múltiple
Entre los indicios más comunes que se pueden encontrar son: movimiento ocular alterado y reacción anormal de las pupilas, sutiles cambios en el habla, alteración de los reflejos, problemas de coordinación, alteraciones sensoriales, muestras de espasticidad o de debilidad en los brazos o piernas.
El diagnóstico puede ser muy difícil. Como no existe una prueba única que pueda confirmar la existencia de EM, el proceso suele incluir: 1) Información del historial médico de la persona 2) Un examen clínico 3) Pruebas de laboratorio.
TRATAMIENTOS Y RECOMENDACIONES para la esclerosis múltiple
Actualmente no existe un tratamiento para la cura de la Esclerosis Múltiple, pero existen medicamentos que pueden ayudar a controlar el padecimiento.
Algunos médicos recomiendan no dar tratamiento cuando los síntomas son leves y los ataques no son frecuentes.
Cuando los síntomas progresan se puede utilizar corticoesteroides, fármacos que reducen el tiempo y gravedad del ataque.
En ocasiones es recomendable el uso del inteferon, una sustancia química que actúa directamente sobre las células de defensa del cuerpo inhibiendo su acción, lo que disminuye el número de ataques.
También es recomendable utilizar fármacos que disminuyan los problemas neurológicos, como por ejemplo mejorar la rigidez muscular.
Así mismo es conveniente que los pacientes con Esclerosis Múltiple se sometan a fisioterapia y tener una terapia ocupacional para mejorar la debilidad que se presenta despues de cada ataque.
Cuando los pacientes con Esclerosis Múltiple caen en estados depresivos, se requiere de manejo especializado, donde el médico decidirá el uso de antidepresivos y tranquilizantes.
Se recomienda a los pacientes con Esclerosis Múltiple cambiar a hábitos saludables lo que reducirá la fatiga y el estrés. Algunas de estas recomendaciones son: Hacer ejercicio regularmente, descansar lo suficiente, llevar una dieta equilibrada con abundancia de fibras y evitar el estrés en la medida de lo posible.
Aquellos pacientes con Esclerosis Múltiple que se agravan con el aumento de la temperatura se les recomienda que eviten los baños con agua caliente y la exposición al sol.

